El ciclista británico Chris Froome explicó el jueves que se le permitió usar productos prohibidos porque sufre asma, y aseguró que no tiene problema en que la información haya trascendido tras el robo de datos de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA).

Los datos confidenciales de Chris Froome y de otros 24 deportistas en posesión de la AMA fueron divulgados por piratas informáticos rusos, los Fancy Bears, que penetraron, por segunda vez en tres días, en la base de datos del organismo. La primera vez, los piratas divulgaron datos de varias deportistas estadounidenses que compitieron en los Juegos Olímpicos de Río, como las hermanas Williams.

Las sustancias consumidas por los deportistas en ambas filtraciones pertenecen a las llamadas de “uso terapéutico”, para curar o paliar enfermedades, por lo que no hay delito. “He hablado muy abiertamente de estas exenciones terapéuticas y no tengo ningún problema en que esta información haya trascendido”, dijo el ganador de tres Tours de Francia en un comunicado.

Según se dio a conocer, el británico utilizó prednisolona (un corticosteroide que se utiliza para las inflamaciones de la piel, el asma o trastornos sanguíneos, entre otras cosas) en varias ocasiones entre 2013 y 2014. Ya en 2014, la publicación gala Le Journal de Dimanche se hizo eco de que Froome había recibido el permiso para utilizar los esteroides en cuestión para tratar un resfriado.

“En nueve años de carrera profesional, he solicitado dos veces una dispensa terapéutica por problemas de asma, y la última fue en 2014”, añadió. Los nombres de otros cuatro deportistas británicos aparecieron en la filtración de este jueves, entre ellos el del también ciclista Bradley Wiggins, ganador del Tour de Francia en 2012.

El pasado martes, la AMA informó de que el grupo de piratas rusos accedió ilegalmente a la base de datos del Sistema de Administración y Gestión Antidopaje (ADAMS) de la agencia a través de una cuenta del Comité Olímpico Internacional creada con motivo de los Juegos de Río 2016.