Las Farc iniciarán hoy su Décima Conferencia Nacional Guerrillera, en la que decidirán dejar de ser un grupo armado ilegal para convertirse en un partido político y de esa manera refrendar el acuerdo alcanzado con el Gobierno Nacional. Foto: Reuters

San Vicente del Caguán es recordado por haber sido el lugar de operación de las Farc durante los frustrados diálogos de paz en el Gobierno de Andrés Pastrana. En realidad durante los tres años y dos meses que duró esa negociación los guerrilleros mantuvieron el poder no solo en ese municipio de Caquetá, sino en otros cuatro del departamento del Meta: Vista Hermosa, Mesetas, La Uribe y La Macarena, en un área de 42.000 kilómetros despejados para ellos.

Hoy la historia es distinta: San Vicente del Caguán será testigo de la decisión de las Farc de dejar las armas para conformar un grupo político, por medio de la refrendación de los acuerdos logrados con el Gobierno de Juan Manuel Santos.

La Décima y última Conferencia Nacional Guerrillera iniciará hoy en los Llanos del Yarí y se extenderá hasta el 23 de septiembre.

De Riochiquito al Yarí

Andrés Felipe Ospina, antropólogo, contó que para la Primera Conferencia Guerrillera el 20 de julio de 1964, ocurrida en Riochiquito (Cauca), los campesinos que se habían revelado en Marquetalia llegaron como sobrevivientes, habían resistido, según ellos mismos dicen, a cuatro guerras y ahí decidieron armarse y combatir al Estado que “los oprimía”.
“No eran más de un centenar, las condiciones económicas eran paupérrimas, las armas que tenían en ese primer momento fueron en su gran mayoría robadas, y eran las que le lograron quitar al Ejército en el ataque a Marquetalia, porque sus armas eran pírricas, en buena medida eran armas que habían conseguido de guerras anteriores, incluso, la Guerra de los Mil Días”, asegura Ospina.

El antropólogo expresa que aunque eran muy limitados en número y equipamento, absolutamente pobres porque solo tenían morrales de fique y sobrevivían con lo que en ellos cupiera, estaban convencidos de que podían luchar contra el Estado.
“La claridad que tenían en ese momento es que debían hacer una lucha por un proceso de transformación revolucionaria de la realidad nacional, lo que quiere decir en plata blanca que buscaban la toma del poder”.

Así que para los guerrilleros que más adelante se llamarían Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Farc, Bogotá se convirtió en una obsesión y por eso la cordillera Oriental fue su enclave para operar y buscar el poder.

Al respecto, Germán Sahid, historiador y docente de Ciencia Política de la Universidad del Rosario, explica que de las nueve conferencias que han hecho las Farc, las más importantes fueron la séptima y la octava.

“En la séptima decidieron cómo iba a ser la toma del poder para implantar el régimen socialista, el plan estratégico de cómo se iban a tomar la cordillera y cómo iban a tomar las vías militares”, recuerda el historiador.

En la octava, en cambio, definieron cómo iban a implantar el socialismo del siglo XXI, “crearon un comité internacional, unidades clandestinas y el Partido Comunista Clandestino de Colombia”.

Y en la novena, la última hasta ahora, planearon cómo entrar de lleno a la política, “un poco abandonando el tema militar”.

Ospina cree que solo hasta la muerte de “Manuel Marulanda”, las Farc entendieron que era necesaria una salida negociada al conflicto armado y que el poder no iba a llegar tras una derrota militar, por eso, tal vez, “tomaron con más seriedad estas negociaciones”.
Hoy llegan a la Décima Conferencia Guerrillera para someter a votación los acuerdos de La Habana, y saber, de esa manera, si la tropa está o no de acuerdo.

Alejo Vargas, director del Centro de Pensamiento y Seguimiento al Proceso de Paz de la Universidad Nacional, asegura que las bases guerrilleras han vivido todo este proceso de las conversaciones racionalizando internamente los acuerdos conforme se iban alcanzando, “creo que eso les permite que en buena medida la mayoría de las decisiones ya estén relativamente discutidas internamente”.

También supuso que “no debe ser nada sencillo para ellos enfrentarse a la decisión que van a tomar, que es muy compleja, porque es de alguna manera disolverse como organización guerrillera. Creo que es sin duda la decisión más importante que van a tomar en su vida. Pero ya han hecho los procesos de socialización que permitan que eso se pueda procesar de manera tranquila”.

Posibles disidencias

Según los cálculos de Germán Sahid, entre un 10 % y un 20 % de los guerrilleros no irán a los acuerdo de paz, por lo que el Estado debe entender con claridad esas fuerzas hacia dónde se mueven: si al Eln, a alianzas con las bandas criminales o a conformar otros grupos armados al margen de la ley.
En ese sentido, Ariel Ávila, subdirector de la Fundación Paz y Reconciliación, asegura que en este acuerdo no habrá frentes completos en disidencia, sino que serán algunos sectores de los mismos.

Además, cree que quienes no quieran acogerse al acuerdo alcanzado entre los jefes guerrilleros y el Gobierno no van a asistir a la Conferencia.

Por su parte, el senador Alfredo Rangel, del Centro Democrático, advierte que “las Farc siempre han sido un grupo muy jerarquizado, autoritario, donde no hay lugar a las disidencias, así que lo que seguramente habrá es un trámite formal de los acuerdos de paz, porque el Secretariado y el Estado Mayor que han estado al frente de esas negociaciones con consultas permanentes impondrán su voluntad y seguramente habrá unanimidad en la refrendación de los acuerdos”.

El salto a la política

En este evento, al que asistirán más de 300 guerrilleros y más de 350 medios de comunicación nacionales e internacionales, las Farc lanzarán su plataforma política.

“De allí saldrá hasta el nombre del partido político”, afirma Ávila.
Rangel indica que a esta Conferencia las Farc llegan “totalmente reivindicadas por el reconocimiento que le ha hecho el Gobierno de Juan Manuel Santos como una contraparte legítima y válida para negociar en condiciones de igualdad la agenda nacional con el Estado colombiano”.

Afirma, además, que este es “un grupo que no tiene ninguna representatividad social, ni política y que ha alcanzado un gran éxito con el acuerdo de paz”.
Que asistan tantos medios es el resultado, según Rangel, de la visibilidad y del protagonismo que el presidente Santos le ha dado a las Farc en los últimos años, no solamente a nivel nacional sino internacional. “Las Farc salen absolutamente ganadoras en estos diálogos y en estos acuerdos en términos políticos, lo cual es paradójico pensando que son un grupo que no representa a nadie, que escasamente se representan a ellos mismos”.

Sin embargo, el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, en diálogo con EL COLOMBIANO, dice que todo esto “hace parte del debate político. Algunos la verán exagerada, molesta; otros la verán como la última reunión del grupo armado después de 52 años y es su tránsito para la creación del partido político sin armas y una condición necesaria para compactar sus fuerzas y garantizar que el desarme sea de toda la estructura guerrillera del país, que es lo que seguramente saldrá de esa conferencia”.

El ministro insiste en que esta no será una decisión como la de hace 15 años en San Vicente del Caguán en la cual se espera “a ver si negocian o no o a ver si retoman una agenda. Es para tomar la decisión de aceptar unos acuerdos, de aceptar el Estado colombiano, de aceptar el sistema democrático colombiano y de comenzar un proceso de seis meses de desarme y desmovilización”.

De acuerdo con el profesor Sahid, las Farc desde que iniciaron los diálogos de paz, han aprovechado cualquier reunión que hayan tenido como organización para legitimar su lucha armada y esta Conferencia, con tan alto cubrimiento mediático, no va a ser la excepción.

“Muy posiblemente este evento lo van a utilizar para validar sus postulados y mostrar que todo su discurso político es válido y que es legítimo todo lo que han usado para defender su lucha política”.

“Ellos van a usar su conferencia -continúa Sahid- para visibilizar a sus cabecillas, su tropa, su mando, su discurso, mostrar que es una guerrilla cohesionada y que tiene sus mandos y que en el tránsito de la ilegalidad a la legalidad el mando se respeta”.

Así mismo, Ávila aclara que las Farc llegan muy fortalecidas a esta reunión porque después de 4 años de negociación no ha habido una división manifiesta.

Sin embargo, aduce que “tampoco fue fácil el camino de convencer las estructuras de ellos, y aquí es a terminar ese proceso de pedagogía que ellos llegaron a hacer, yo creo que llegan con muchas visiones de lo que es el futuro para ellos, cuál va a ser el nombre del partido, cómo van a funcionar como estructura, cómo se relacionan con el resto de la izquierda, yo creo que esos son los grandes debates que van a abordar”.

Así será el evento

Ayer el Estado Mayor Conjunto preparó el informe de gestión que hoy entregará, junto con el mando, a la Décima Conferencia.

A las 7 de la mañana “Timochenko” leerá parte de ese informe ante los medios de comunicación y pasará al recinto donde los delegados de los frentes elegirán una junta directiva que recibirá el mando de las Farc de manos del Secretariado.

Durante los siete días debatirán el futuro que como organización les espera, habrá actos culturales cada día, como si de un festival se tratara, además cada mañana los guerrilleros darán una declaración a la prensa para evidenciar parte de su ideología, con la que en adelante harán política.

“Lucha por la tierra y la paz”, “Historia de las Farc, 52 años”, “Lucha de las mujeres por la paz” o “Paz con medio ambiente y los recursos naturales”, son algunas de las conversaciones que tendrán con los periodistas.

Adentro todo puede pasar, aunque Ávila asegura que no habrá sorpresas.
El noticiero de las Farc NC Noticias ha divulgado algunas entrevistas con los jefes guerrilleros que han llegado al Yarí, y en ellos, los guerrilleros manifiestan su interés de incidir en el futuro del país y de aclarar la senda que los espera.

“Gustavo Bermeja”, del Frente 4 dijo, por ejemplo, que “este es un evento importante y una responsabilidad, porque venimos aquí a hablar sobre nuestra posición política, sobre lo que vamos hacer en el futuro”.

Durante todo el evento la Fuerza Pública brindará seguridad, aunque de por sí los llanos del Yarí son una zona de alta influencia de las Farc, según Ariel Ávila, y allí los guerrilleros se sienten totalmente seguros.

POR: POR OLGA PATRICIA RENDÓN M.